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Sitios arqueológicos abandonados.

Sitios arqueológicos abandonados.

Sitios arqueológicos abandonados.

Zona arqueológica monumental de Huanchihuaylas.

Más o menos en el Perú habrán unos cien mil sitios arqueológicos descubiertos y muchos más por descubrir.

A la fecha se nos informa - de buena fuente - que unos veinte mil sitios arqueológicos están desamparados, es decir, sin protección alguna de la depredación ocasionada por los traficantes de terrenos, la cultura de la basura, que ve dichas huacas como botaderos de basura, los adictos a drogas que se refugian en los recovecos pre-hispánicos y los delicuentes que se agazapan en sus sombras para cometer sus fechorías.

No hay presupuesto dicen en las más altas esferas del gobierno; pero sin embargo, vemos como sí hay presupuestos para obras faraónicas que dejan atónitos al más entendido en gasto público. Así fue con los miles de millones gastados en los juegos Panamericanos; ¿cuántas personas hubiesen disfrutado de mejores hospitales solo con una parte de dicho gasto, o cuántos centros arqueológicos en peligro de desaparecer hubiesen al menos sido cercados y vigilados?

La restauración de los centros arqueológicos aquí y cualquier parte del mundo genera empleo, turismo, artesanía y muchos negocios colaterales que dan un interesante movimiento económico. Pero en las altas esferas de los gobiernos parece que sólo son interesantes aquellos gastos públicos que luego terminan en los medios de prensa envueltos en escándalos de corrupción.

La ciudadanía debe tomar la recuperación de los sitios arqueológicos como una verdadera herramienta de progreso integral y de efecto inmediato. Cada huaca que empieza a ser trabajada - puesta en valor - genera de inmediato trabajo a arqueólogos y personal de excavación y limpieza especializada. El Estado cada cierto tiempo nos muestra obras faraónicas espectaculares, sin embargo, no advierte de los  sitios arqueológicos que tenemos en cada barrio, en cada provincia y departamento del Perú; los mismos que pueden entrar inmediatamente a un plan estratégico de restauración a bajo costo, pero con un alto impacto en la poblacion de menores recursos.

No todo puede ser financiado por el Estado, tenemos normas legales para que empresas privadas puedan concesionar sitios arqueológicos, con la debida vigilancia del Ministerio de Cultura; así como aplicar la legislación de Obras por Impuestos a fin de que la actividad privada direccione sus obligaciones tributarias a la restauración de parte importante de nuestros sitios arqueológicos.

Debemos sensibilizar a los vecinos a reclamar a las autoridades la planificación real y definitiva de la restauración de su huaca; casi todo distrito en Perú tiene al menos una huaca o un vestigio ancestral.

El impacto es evidente en empleo, turismo, artesanía y muchas otras actividades economicas.

Escríbanos: juan.delapiedra@gmail.com